2011
Srta. María Cárdenas Limón
 
2010
Srta. Gloria García Teba
 
2009
Srta. Rosa del Mar Infante Sánchez
 
2008
Srta. Ana Rocío Ramírez Bueno
 
2007
Srta. Noelia Ruiz Pinto
 
2006
Srta. Gemma Suárez Martínez
 
2005
Srta. Ángela Teba Flores
 
2004
Srta. María Jesús García Teba
 
2003
Srta. Reyes Prados Rodríguez
 
2002
Srta. Rocío Delgado Albarrán
 
2001
Srta. María Luna Alanís Martínez
 
2000
Srta. Elisa Ruiz Caro
 
1999
Srta. Sandra de la Vara Gálvez
 
1998
Srta. Sonia González Pavón
 
1997
Srta. Erika Díaz Hernández
 
1996
Srta. Isabel Sánchez Moya
 
1995
Srta. Fátima García Leal
 
1994
Srta. Mari Carmen Pinto García
 
1993
Srta. María del Pilar Sánchez Pichardo
 
1992
Srta. Nuria de la Vara Gálvez
 

Todos los habitantes tienen su papel representativo en los diferentes actos que en honor y gloria de la Santa Cruz se organizan. Pero es sin lugar a dudas la reina de las fiestas la que pone el toque de belleza y representatividad por excelencia en los mismos. Reina por todo un año, la cual demuestra además de su representación su compromiso, dando testimonio de vida cristiana.

        Al término de reina le precede en la historia de las cruces de mayo el de MAYA (chica joven que solía ser elegida para presidir los festejos de las distintas cruces de mayo en la antigüedad, cuyo vocablo precede el femenino del mes de mayo), la cual ostentaba el mismo lugar que la reina en la actualidad, que, junto con su Corte de Honor, forma un compendio de belleza inigualable.

        El número de damas no es fijo, aunque siempre ha oscilado entre cuatro y ocho, siendo la corte más característica y la que más ha predominado la de seis damas.

        Al igual que el término, muchas han sido las cosas susceptibles de evolución, una de ellas, era más reducido y se limitaba a dos trajes, los cuales alternaban en los diferentes actos, fundamentalmente Romero y Procesión. De igual modo, su diseño también estaba guiado por una línea más tradicional y adaptada a las características de la época, en la que predominaba la sencillez. El diseño del mismo era y es a gusto de la reina, la cual siempre tiende a estar influenciada por la moda actual, y al igual que cambia la moda va cambiando el diseño de sus trajes, llegando ahora a ser muy diferentes de los que había en los primeros reinados.

        Es también digno de mencionar la riqueza de las telas y el número de trajes que lucen en las fiestas, alcanzando un total aproximado de cinco vestidos, los cuales se reparten entre coronación, rosario, romero, traslado y procesión.

        Las damas, al igual que la reina también va cambiando de traje en cada acto. Todas ellas por lo general llevan el mismo diseño y color, siempre cuidando la estética y armonía con el traje de la reina, para que así el conjunto resulte lo más bello posible.