Se cuenta que se produjeron una serie de epidemias en el pueblo que obligaron a numerosas familias a evacuar sus hogares e irse al campo. Allí se asentaron como pudieron y una de ellas lo hizo a orillas de un arroyo. En una oscura y terrible noche tormentosa se ocasionó una gran tempestad produciéndose la avenida del agua del arroyo y llevándose todo lo que se encontraba por delante. Tuvo que marchar la familia apresuradamente para no ser arrastrada por el desbordamiento. Toda vez que cesó la tempestad y volvió la calma, la familia regresó de nuevo al lugar que había abandonado con anterioridad, encontrándose en el sitio justo donde tenían su cabaña dos leños cruzados formando estos una Cruz. Aquella familia lo vio como un milagro pues se salvaron de la catástrofe. Cuando pasó un tiempo y cesaron las epidemias, esta familia llegó al pueblo y al llegar a la calle Cabo le contaron a los vecinos lo ocurrido en el campo. Se dice que dicho Madero se encuentra dentro de la Cruz existente actualmente.
Leyenda
Siglo XVIII
La parte histórica de la devoción a la Santa Cruz de la Calle Cabo, hay que buscarla en los datos aportados por historiadores e investigadores sobre el tema, y que se considera la plataforma sobre la que basar nuestra tesis etiológica. Antonio Villegas Santaella, en su guía de Fiestas populares de Andalucía, cita la invasión francesa (1809) como etapa histórica a partir de la cual proliferan de manera más sobresaliente las fiestas de las Cruces de Mayo, con motivo de la recuperación de los territorios españoles ocupados por la vecina Francia. El carácter alegre y extrovertido andaluz, se mezcla con la ilusión renacida del pueblo triunfador, adornando la Cruz con flores en señal de agradecimiento por la victoria obtenida. Se organizan los primitivos “romeritos” y comidas campestres, que tan acendrado se encuentran en la actuales Fiestas de la Cruz.
En la Palma, durante este siglo se configura su trazado urbano, las principales vías y arterias de la población, que posteriormente serían el futuro del pueblo. Cerca de la falda de una loma, casi en el extremo sur-este del vecindario, se contemplaba una calle que limitaba el cabo del mismo. En lo alto de aquella costanilla había un lazareto habitado, al parecer por tres frailes, que con toda seguridad pertenecían a la orden franciscana, llamado de San Nicolás. En el mismo, estos hombres entregados ala contemplación y a la oración, derramaban toda su humildad franciscana a todo el transeúnte, viandante o leproso que pasaba por aquellos caminos. Es de suponer, que si esto era así, también dichos frailes ejercieron su influencia en aquella zona de su devoción crucera, pues no podemos olvidar la relación de la orden franciscana con la devoción al Santo Madero, tal como se refirió al principio.
En el libro de visita del ordinario eclesiástico, fechado en 1710, se contempla la siguiente referencia: “Hermandad dela Santa Vera Cruz y Sxpo Cristo dela Sangre sita en la Hermita y Hospital de Nª Sª de la Concepción”. Aquí se observan dos hechos importantes referidos a esta orden, por una lado la advocación del Cristo de la Sangre y por otro la ubicación de la Hermandad en el Hospital de la Inmaculada Concepción. Pero sin duda, el dato más revelador en referencia al origen de la devoción crucera con carácter festivo sea la siguiente referencia de 1726 y posteriormente en 1728; “ tenía una renta de 476 reales...”, “..en una procesión de penitencia del Jueves Santo con sermón, fiesta de la Santa Cruz que se hace con toda solemnidad el día 3 de maio”.
En este último párrafo quizás este la clave para conocer cual fue el origen de la fiesta de la Santa Cruz, que actualmente se celebran durante el mes de mayo. Haciendo un análisis del mismo, podemos comprobar que esta Hermandad de la Vera Cruz, organizaba por una lado la procesión de la cofradía el Jueves Santo y por otro las fiestas de la Cruz en el mes de mayo, concretamente el día 3, que coincide con la celebración de la fiesta de la invención de la Cruz.
La influencia de dicho convento resulta ser fundamental en el origen de la devoción a la Santa Cruz, por cuanto la cercanía de la calle cabo al mismo. No hay que olvidar, que por aquel entonces toda la confluencia del "Lejío" era campo. Además, tal era el poder de atracción de la mencionada ermita de San Nicolás, que, según recogen los documentos del Archivo Diocesano Onubense, llegaron incluso a celebrarse en su recinto romerías campestres, en las que los hombres iban por romero que a la vuelta era bendecido para adornar a la Santa Cruz, que pueden constituir un primitivo antecedente del actual romerito. En 2021, debido a la pandemia se volvió a bendecir el romero en la puerta de la Capilla, recreando esa antigua costumbre.
Un hecho reciente, como es la aparición del trozo del vestido de la Santa Cruz, hay que decir que Ésta se recubre con un vestido en tisú de plata, bordado en oro, que ha sufrido variaciones a lo largo del tiempo, y que posteriormente comentaremos con más detalle, viene a confirmar la existencia del Santo Madero en este siglo por el estilo del bordado del mismo. Expertos bordadores lo han fechado en torno a la mitad del siglo, aunque se está sometiendo a un examen más preciso.
Siglo XX
Estamos, sin lugar a dudas, ante la consolidación de la devoción y la época de mayor esplendor de las fiestas en honor a la Santa Cruz de la Calle Cabo. De la primera parte del mismo, no existen gran cantidad de documentos de secretaría escritos debido en gran parte a los desagraciados incidentes de la guerra civil española, también al traslado sufrido por la sede de la Hermandad y al celo de los componentes de la directiva de la época. Sí, se posee, sin embargo programas de festejos, de ellos el más antiguo data del año 1919 donde nos podemos hacer una idea de cómo eran las celebraciones de la época. Sustancialmente no han cambiado mucho, y se vertebran en torno a tres ejes que se siguen manteniendo actualmente, el romero por las calles del pueblo, el rezo del Santo Rosario y culminan con la procesión de la Santa Cruz. De este año es también la visita Pastoral del Cardenal Almaraz y Santos, donde concede 300 días de indulgencia plenaria a todo aquel que visite a la Santa Cruz de la Calle Cabo en sus fiestas.
En este siglo suceden importantes acontecimientos para la Hermandad como la confección del traje delantero de la Santa Cruz por D. Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1925, el hermanamiento con el cuerpo militar de la Gloriosa Legión Española que empieza a venir a los festejos en 1951, la construcción de la capilla en 1974 (Ver más...), o las primeras reglas de la Hermandad en 1986.
Siglo XXI
A lo largo de este siglo también se ha sucedido importantes acontecimientos como el estreno del nuevo paso procesional en 2006 o el estreno de varias marchas procesionales y varios sudarios.





